Microamor

Nervios… cuanto tiempo sin sentir nervios por una cita, por un momento, por una cerveza y un tinto…

Sentimientos encontrados entre ronda y ronda, paseos ficticios al baño, una mirada al espejo: qué haces? Por qué sientes eso? Ya hemos pasado por esto pelirroja.. es una vez más el mismo hormigueo, asúmelo y tómate otra!

“Creo que quiero darte un beso… si, voy a besarte”…

Fases de conversaciones basadas en confianza truncada, un baile de movimientos de tanteo del de enfrente, una búsqueda de complicidad entre los reproches y las risas…

Despedidas que nunca son un adiós… de esas que duran más que la cita, la quedada, la cerveza y los recuerdos, de esas que dan de si para romper el hielo, tanto que por un momento, aunque sea un segundo, te devuelven a esa normalidad en la que te movías como pez en el agua.

Situaciones cotidianas resultado de la conexión inexplicable entre desconocidos, perder la verguenza de salir corriendo y maquillarte en su coche, la mano instintiva en su pelo, frondoso, tuyo por un rato.

Mañanas de café, de cervezas y de calor desprendido por cada poro de la piel, momentos irrepetibles que se quedan grabados a fuego y tinta entre 2.

Llamadas inesperadas tras silencios inexplicables… que desbaratan la rutina, que desbocan el corazón, que descontrolan las ideas y deshacen los planes..

Tiempo que para todos es poco, y para nosotros suficiente, tiempo de regalarnos confidencias absurdas que no le contamos al resto por la banalidad total que las convierten en detalles íntimos que hacen que desmenuces al otro hasta el punto de reirte antes de que empiece a hablar…

Tiempo que se nos acaba, decisiones tomadas y asumidas, despedidas anunciadas una y otra vez… caminos destinados a separarse, eso somos…

Cuántos “hasta aquí pequeña” son necesarios para que alguien deje de querer? Cuántos “nunca más” hacen falta para que 2 corazones dejen de buscarse? Cuánto silencio debe haber para que deje de doler? Cuánto es el “tiempo” necesario para que tu cabeza olvide un olor?

Permitámonos un día más, un último ataque de risa, de esos que demuestran que esto vale la pena, una noche en blanco esperando una respuesta, un domingo que no sepa a domingo… un abrazo con las narices escondidas en los cuellos y las manos apretando ansiosas… grabando cada detalle en ese rincón del recuerdo al que volvemos una y otra vez cuando estamos solos…

Creo que voy a quererte…. si, te quiero.

Y cuando sea el momento, vete, pero no te marches nunca…

Little Ginger ❤️

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Saladas…

Saladas, así saben las gotas que quedan después de la última despedida, después de entender que la vida no es justa, pero nadie te lo había prometido no? O si.. quien sabe… las palabras se las lleva el viento, las promesas al final no valen nada sin demostraciones que las acompañen, y, los propósitos, en el fondo, son solo promesas de año nuevo sin intenciones mas allá del 5 de enero… o de marzo, según el miedo que te de saber que te has equivocado eligiéndolas… 
Una vuelta de tuerca, de esa que a veces nos falta a muchos, es suficiente para que la racionalidad venga a tí, y te acompañe en este viaje de hacer lo correcto, y dejar de hacer lo que realmente te apetece…. 
Lo correcto… para quién? Para ti? Para mi? Para nosotros? No se contestar a tantas cosas… me encantaría, solo por un día, ver mi vida desde fuera y entender todas esas cosas que ven mis amigas desde su perspectiva y que tan alienigenas nos parecen cuando no queremos verlas, apreciarlas desde otros ojos, unos ojos que no sienten, que solo piensan, analizan, deducen, y después, actúan, unos como los tuyos, que nunca entendieron la pasión de los míos, que nunca supieron ordenar mi desorden, esperar lo inesperado y en resumen…disfrutar del amor sincero de una mujer que está loca… loca por vivir, por amar, por tener aventuras y por contarlas, por cantar en la ducha y en el coche, por reirse a carcajadas aunque la miren, por ponerse tacones y terminar descalza por la calle, por tatuarse cada aventura y dejarla grabada a tinta, loca por equivocarse y aprender de ello, para no olvidar que si le quitamos la sal a la vida, le quitamos el arte, y solo dejamos las ciencias exactas… y no hay nada menos exacto que 2 personas queriéndose sin entender el por qué, simplemente, porque es inexplicable e incontrolable, porque la cabeza y el corazón no tienen que estar de acuerdo, solo rendirse el uno al otro.

Yo siempre rendiré mi corazón, y tú… siempre dejarás que gane la cabeza, por eso, salado es el sabor que deja aquel que intentó ponerle fronteras al mar, y terminó huyendo en un barco de vela, silencioso, dejándose llevar hacia el olvido. 


Marinis

Vuelve…

Vuelve… vuelve, que palabra más dificil, llena de reproches y de valentía, de ganas de intentarlo y segundas oportunidades.

Vuelve, esa palabra que habría cambiado vidas de haberla pronunciado, y que tantos caminos ha separado al mantenerse en silencio…

Vuelve… y ya veremos que hacemos, con lo perfecto de lo imperfecto y las cosas que no entendemos, pero vuelve. 

Vuelve, a reir cuando te miro más de 1 minuto.

Vuelve, a decir solo: hola! Cuando te has quedado embobado mirando algo.

Vuelve, a explicarme cien veces que haces exactamente cada día, como si la 101, fuera a entenderlo.

Vuelve, a fingir que te interesa cada cotilleo e historia que te cuento de mi gente, aunque ni recuerdes de quien te hablo, solo, porque me gusta hablar sin descanso.

Vuelve, a querer conocer cada mm de mi vida, hasta los rincones oscuros.

Vuelve, a escuchar canciones de grupos que ni conoces, para intentar entenderme.

Vuelve, a soñar despierto con montañas nevadas y playas desiertas con aguas cristalinas.

Vuelve, a ser feliz solo porque hace sol y es casi viernes, y estás de camino a casa.

Vuelve, a no entender mi desastre, pero quererlo tanto como a mi. 

Vuelve, a hacer planes imposibles y reirte cuando no disimulo mi cara de sorpresa.

Vuelve, a leer lo que escribo, para conocerme, para desgranarme y analizarme como solo tú, sabes hacerlo.

Vuelve, a ser tan serio pero tan divertido, solo para mi. 

Vuelve, a besar con boca de ahora y mirar con ojos de para siempre

Vuelve, a inspirarme historias de amores imposibles convertidos en eternos. 

Vuelve, a ser tú, conócete de nuevo, encuéntrate, y entonces, búscame, y atrévete a decir: VUELVE! 

Marinis 😍

Esperanza

Esperanza, que bonito nombre tienes, ven, quédate por aquí sobrevolando, déjame sentirte un poco más, un rato antes de que la realidad vuelva a despertarnos… 
Quédate para que la sonrisa no se borre, para que la actitud no cambie, para que note de nuevo el calor de esos ojos rasgados por las marcas de sonrisas afiladas pasadas…. Para que palpe un cabello que tiene restos de estress y kilometros… Para que simplemente con escuchar un hola… El mundo se de la vuelta, y la realidad no pueda cruzar la burbuja… Esa burbuja tan esperada e inesperada al mismo tiempo. 

Quédate conmigo, mientras ese tren parte con una parte de mi, viendo el amanecer… 

Ayúdale ahora que el sol se ha ido, acompáñale en esta noche repentina y aterradora, y cuando llueva dentro de él, recuérdale que solo quiero ser su puerto en la tormenta, la tierra firme tras un vuelo con turbulencias, un hogar al que volver siempre que esté perdido… 


Marinis… 

Mis Guopes

Días con ellas… Días que saldrán mil veces a colación en charlas, anecdotas que contaremos en innumerables conversaciones, esas anecdotas que ocultaremos a nuestros hijos con el fin de educar, y contaremos a nuestros nietos para maleducarlos, las historias de aquellas que hicieron de los viajes más sencillos las mejores aventuras, de los momentos más duros, las mejores lecciones, de las mayores chorradas las más largas carcajadas, esas que nos enseñaron que se puede discutir a gritos un minuto y reirse sin parar al siguiente, las que hicieron que las ideas más dispares encajasen, las personalidades más distintas se alineasen y entendiesen, que sacaron de cada una lo mejor de ellas, y lo explotaron “al tope humano”. 
Las mismas que se salvaron de caer cien veces y mil nos levantaron cuando caímos, que hacen de un festival en el que no conoces a nadie 2 noches de innolvidables fotos, comentarios y confesiones.

Ellas que empezaron a formar sus familias, a quien les contarán esas historias, de sentimientos de amistad nunca entendidos, de amores imposibles o repentinos, de principes azules, rojos o morados, de novios de siempre y planes de vida. 

Porque siempre falta alguien, pero parece que está, porque hay algo de cada una en todas, por seguir riendonos tantas veces. 

Y… Eso, fin de la anécdota! 

Os quiero guopes! 


Marinis 😉 

Hoy hace frío

Hoy hace frío… el frío siempre me ha recordado a ti, a las noches que huimos de él juntos corriendo entre las luces de esa Navidad que nunca fue para nosotros…

No sé decirte cuantas noches me he despertado pensando y soñando que estarías a mi lado de nuevo, durmiendo plácidamente, como si el estar ahí te alejase de tus problemas, como me gustaba mirarte, en ese único lugar en que tu cara se relajaba y se te veía tranquilo, y un poco niño de nuevo.

  
Qué jodidamente increíble era sentir escalofríos cuando decidías aparecer, con tu gesto serio lleno de intriga y problemas de los que nunca hablabas, para irnos a tomar siempre un gin y un whisky, que la ginebra es bebida de niñas.

“No me gusta ese color de uñas…y ¿te has vuelto a cambiar el pelo? No entiendo por qué me gustas… Espero que no tengas un tatuaje nuevo por lo menos”

  
Yo de playa, tú de campo, yo de negro, tú de verde, yo tan libre y tú tan recto y correcto siempre.

A veces pienso en llamarte, en contarte que he leído un libro maravilloso, que he descubierto una nueva terraza de invierno para que puedas fumarte mil y un cigarros conmigo, pero supongo que los años pasaron por nosotros, que la vida se ha quedado entre tu personalidad distante y mi orgullo, pero que divertido sería sentarse a tomar un café a recordar los grandes momentos y a ponerse al día de todo lo que nos hemos perdido del de enfrente.

Será la navidad, que calienta el corazón aunque fuera haga frío, será que hay días más campestres, será que las noches no son lo mismo sin una llamada tuya.

No creo que haya dos personas que se parezcan menos en esta vida, pero tampoco creo que llegue a conocer a 2 personas que se abstrajeran tanto de su alrededor porque nada era más importante o más interesante que el otro, en esos pocos días que se dedicaron durante tanto tiempo, pero qué es el tiempo si no algo maleable a gusto de los amantes. 

Adiós, hasta la próxima vez que decidas pasear por mi mente…

Marinis

Esos besos….

Los besos con cuentagotas, los que solo se dan cuando de verdad se merecen…y que cuando los notas acercarse te erizan el vello solo de soñar que se acercan… esos besos que se hicieron imprescindibles sin querer, por casualidad, bañados en varias copas de más y soledad, esos besos tímidos al principio y furiosos cuando el sol se acercaba amenazando con terminar ese cuento eterno en aquella habitación…
  

Las ganas…de más, las ganas de ti, de nosotros, de la oscuridad, de esta noche si….

La duda, esa felicidad extraña del amanecer, la sonrisa que pelea por salir pero hay que mantener a raya hasta saber realmente a que juego has empezado a jugar sin darte cuenta, empezaste con la mínima apuesta, y te descubres en un all in mirándote al espejo, buscando lo que queda de tu orgullo tras el pintalabios que solo te pones para Él.

La aparente seguridad, de los movimientos felinos y estudiados, miedosos de miradas y juicios desfavorables, el paso firme más tembloroso de todos cuando se cruza con una mirada curiosa, una mirada que se mantiene en tus ojos aunque sus labios hablen con alguien.

La imaginación vuela… un guiño de lejos, los dedos casualmente apoyados con delicadeza en la cadera y un “perdona” mucho más cercano que otros, un “perdona” con significado solo para ti.

La vergüenza y el cuidado que desaparece con cada copa, conversaciones banales, bailes y risas cada vez más cerca, cuando todo tu cuerpo dice si…pero tus labios tienen que seguir diciendo no… no aquí, no con ellos, no ahora…

Deja que el reloj gire un poco más, deja que la paciencia llegue al límite, acércate de nuevo, baila conmigo y susúrrame “vámonos…”

La última copa, de miradas ansiosas e impacientes, de perderse en la conversación y la mente en otra parte, una carrera al baño, una última mirada al espejo, un guiño a la rebeldía y a correr.

La normalidad, aparente en una huida repentina, el cansancio fingido y la clandestinidad de la marcha…

Esos besos con cuentagotas, los que solo se dan cuando de verdad se merecen…